No es nada común encontrarse con una liebre que tiene una nariz roja y una oreja azul, pero Helme Heine consigue, en pocas y bellas páginas, la presencia alegre de esa liebre y, lo más importante, que sus peculiaridades terminen pasando desapercibidas para su “enemigo” natural, el zorro.
Una bonita historia con mensaje para los más pequeños.